viernes, 3 de junio de 2016

Comentario critico sobre "La Picaresca"

Parece que crear la picaresca nos ha llevado a tenerla como estilo de vida, no importa quien seas, como seas o cuan noble seas, todos hemos caído en la picaresca en algún momento de nuestra vida aunque sea inconscientemente, como cuando eramos unos niños y hacíamos alguna travesura. Pero para mal o para bien (más lo primero que lo segundo, bastante más) hay personas que lo llevan como estandarte en sus vidas y lo demuestran cada vez que pueden. La picaresca ha aumentado no se si en número pero sí en grado, pues cada vez son más graves e importantes las auténticas fechorías cometidas por los españoles, pero como he comentado antes esto tiene varios niveles.

Picaros hay por todos lados, eso no lo duda nadie, desde el caradura que “roba” WI-FI al vecino hasta el más sinvergüenza político/banquero que a más tiene más necesita. Son muchos los casos de fraudes al seguro y algunos son muy pintorescos, y esta práctica se ha convertido en habitual pero estas personas tiene doble cara, seguro que cuando sale un nuevo caso de corrupción se quejan de como va el país por culpa de los políticos que tanto roban y evidentemente tenemos a estos pícaros modernos llamados políticos y banqueros que están dispuestos a cualquier chanchullo o fraude para llevarse la cartera llena a cualquier paraíso fiscal que no les coja muy lejos de su casa.
A causa de estas situaciones, ya sean más extremas o de menor medida, siempre podemos encontrar al enemigo natural del pícaro, el caballero como si del medievo se tratase. El caballero moderno está dispuesto a derrotar a los pícaros como sea y si las técnicas del pícaro moderno han avanzado más lo han hecho las del caballero. Este personaje es capaz de desmantelar una buena trama pícara de un soplido, lo vemos reflejado de muchas maneras, desde el buen vecino que denuncia al moroso o al “roba WI-FI”, al detective que descubre una estafa al seguro del caradura de turno, incluso el juez que no es corrupto que manda a prisión al mayor pícaro de todos. Son ellos los que demuestran que todavía se pueden luchar por ideales que nos beneficien a todos y nos unan.

Personalmente no me identifico aún con ninguna de las personas nombradas anteriormente, pero mis principios me llevan por el camino del buen caballero pues estoy dispuesto a luchar por las injusticias de este país y no he de parar una gran trama de corrupción para lograrlo sino pararle los pies al pícaro de calle que comete fechorías menores. Esto es así, nos guste o no hemos traído al pícaro literario a la realidad pero no está todo perdido, se puede combatir contra él. Lo más importante es no dejar de luchar/protestar contra las injusticias y nunca hay que traicionar a tus principios, como si de un caballero se tratase.

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